"Monaldo Daniel Alfonso c/ BCRA y otros s/ daños y perjuicios"

Por iProfesional
19.02.2010 15.17hs Legales

Causa Nº 23.779/2OO6 - "Monaldo Daniel Alfonso c/ BCRA y oros s/ daños y perjuicios" – CNACAF – SALA III – 30/10/2009

DAí‘OS Y PERJUICIOS. Indemnización por daño psicológico y moral. Deuda originada por la comisión del delito de uso de documento público apócrifo. Inclusión como deudor en la base de datos de la Organización Veraz. Rechazo de la demanda promovida contra el Banco Central de la República Argentina. ENTIDAD FIDUCIARIA. Inexistencia de un deber especí­fico de efectuar averiguaciones o indagaciones respecto de activos integrantes del patrimonio afectado por no haber tenido conocimiento de la particular situación del deudor.

"Resulta prudente concluir que la deficiencia detectada concerniente a la injustificada nueva inclusión del actor como deudor en situación de incumplimiento ("5") en la base de datos del BCRA y a través de éste, en los registros de Organización Veraz, cuanto menos a partir de enero de 2004 y prolongada hasta el mes de diciembre del año 2005, se debió a la ya mencionada información suministrada por el entonces fiduciario del fondo constituido por activos (fideicomiso) del ex-Banco Velox, emitida a requerimiento del BCRA, sobre la base del registro general de créditos con que contaba dicho fiduciario. ... A los fines de la determinación de la responsabilidad de los codemandados ..., corresponde en primer término dejar establecido que si bien fue el fiduciario de los activos del ex-Banco Velox quien generó la irregularidad acontecida a la que se hiciera referencia ..., y que tanto el Banco Central de la República Argentina (como entidad que elabora la Central de deudores del sistema financiero a partir de información que ingresa al citado régimen), así­ como Organización Veraz SA (en tanto administrador del banco de datos a su cargo), si bien debí­an implementar las medidas necesarias para corregir las informaciones de las que habí­an tomado conocimiento con anterioridad -pues el registro público de datos debe reflejar fielmente la real situación de quienes en ellos se encuentran (conf. esta Cámara. Sala I, causa n° 46.630/03 del 15.3.05; í­dem, Sala V, causa del 27.4.05, pub. La Ley, t. 2005-D, pág. 790)-, mal podí­an asociar los datos emitidos por el fiduciario en enero de 2004, con la información emitida en el año 2003 por el Tribunal Oral Federal N° 4 a los efectos de comprobar que se trataba de la misma operación resultante de una usurpación de identidad, respecto del mismo crédito y del mismo supuesto deudor, en tanto carecí­an de los elementos básicos para ello, no existiendo por lo demás, obligación de base normativa que impusiera efectuar tales comprobaciones."

"Se debe destacar que la profesionalidad del banquero o de la entidad que él representa, si bien obliga a un afinamiento del concepto de causalidad que le es imputable (criterio de los arts. 902 y 909 del Código Civil), ello en modo alguno puede importar una objetivación de responsabilidades, pues en definitiva impone medir -en el caso concreto- la reprochabilidad subjetiva de manera acorde con los elementos, recursos, capacidades y obligaciones legales que tienen las entidades involucradas, singularmente contrastados con las del particular, bien que debidamente ponderadas a la luz de las circunstancias del caso (conf. Saux, E.O., "Responsabilidad de las entidades financieras", en la obra

"Responsabilidad por daños en el tercer milenio", hecha en homenaje al Profesor Atilio Alterini 1997, Abeledo- Perrot, pág. 1756). Se ha dicho con razón, en tal sentido, que la responsabilidad del banco ante tales casos deberá ser medida "con un patrón de severidad por estar sujeto al deber profesional de obrar con prudencia y pleno conocimiento (art. 902 del Cód. Civil), y se extenderá a los daños e intereses que resultaran al demandante por dolo inexcusable o culpa (art. 506, 507 y 512 del Código Civil)"."

"No se verifica respecto del patrimonio fiduciario -por ví­a de la actuación de su representante ...- la existencia de un deber especí­fico de efectuar otras averiguaciones o indagaciones respecto de activos singulares integrantes del patrimonio afectado, en tanto no tuvo conocimiento de la particular situación configurada respecto del deudor registrado (ni tampoco del carácter apócrifo de los documentos en base a los cuales se constituyó la deuda), ya que de ello tomó razón el ex-Banco Velox, del cual como se ha visto no es sucesor, sino un gestor o administrador de una porción de su activo integrante del fideicomiso (en el caso Fideicomiso Financiero Revel), en función de la afectación dispuesta por la autoridad de aplicación en el marco del art. 35 bis ya citado."

"Respecto de la entidad rectora ha de señalarse que en tanto se limita a la colección y agrupación de la información que remiten las entidades del sistema, resulta claro que la responsabilidad por los datos que allí­ se vuelquen es de las entidades que los suministran en cuanto a su veracidad (Comunicación "A" 2389); por manera que como se ha visto, dado que se limitó a volcar en su base (Central de Deudores del Sistema Financiero) la información suministrada en su momento por el fiduciario del Fideicomiso Revel, sin posibilidad -en razón del contenido de los datos (nombre del deudor y monto del crédito)- ni deber normativo de confrontar o cruzar aquéllos con los aportados por la comunicación efectuada por el Tribunal Oral Federal N° 4, no se advierte la existencia de conducta susceptible de reproche en el ámbito de la responsabilidad que se le atribuye ..."

"En cuanto a Organización Veraz, debe quedar eximida de toda responsabilidad por la inclusión del aquí­ actor a partir del año 2004 como deudor del fideicomiso Revel (en situación "5"), pues en razón del origen de los datos que recoge, y la ausencia de deber de verificación de la existencia y legitimidad de la deuda que se le informa, no se advierte que en el caso aquí­ analizado hubiere incurrido en conducta u omisión susceptible de reproche, dado que como consecuencia de la información suministrada por el fiduciario al BCRA y el asiento efectuado por éste, no tuvo a su alcance (aún obrando con el debido cuidado y diligencia que le es exigible en razón de su profesionalidad) la posibilidad ni el deber de obrar de un modo distinto."

Causa Nº 23.779/2OO6 - 'Monaldo Daniel Alfonso c/ BCRA y oros s/ daños y perjuicios' - CNACAF - SALA III - 30/10/2009

En la ciudad de Buenos Aires, a los 30 dí­as del mes de octubre del año dos mil nueve, reunidos en Acuerdo los señores Jueces, para resolver los autos "Monaldo Daniel Alfonso c/ BCRA y otros s/daños y perjuicios" y planteado al efecto como tema a decidir si se ajusta a derecho la sentencia apelada, el Señor Juez de Cámara, doctor Sergio Gustavo Fernández dice:

I. Que la sentencia de fs. 577/5 80 admitió parcialmente la demanda, condenando al Banco Central de la República Argentina y a ABN AMRO BANK (aclaratoria de fs. 591)) al pago de la suma de $ 30.000 en concepto de indemnización del daño reclamado (psicológico y moral), con mas sus intereses y costas, para lo cual consideró que dichas codemandadas eran responsables por la figuración del accionante como deudor del ex-Banco Velox en la base de datos de la entidad reguladora, y por haber sido informado como tal por el Fideicomiso Revel (titular de los activos del banco privado ya mencionado) sin indicación de la fecha de origen de la deuda para permitir el control pertinente, no obstante que por sentencia judicial firme (emitida por el Tribunal Oral Federal Nº 4), se declaró que la referida deuda tuvo su origen en un delito de uso de documento público apócrifo, y que el órgano emisor de tal pronunciamiento ordenó al BCRA, comunicar la decisión a Organización Veraz y a un tercero a los efectos de la exclusión del aquí­ reclamante de la base de datos de deudores.//-

En razón de ello y por estimar configurada la existencia de nexo causal suficiente entre las conductas negligentes de ambos codemandados y el perjuicio experimentado, sobre la base de la prueba pericial producida, fijó las sumas correspondientes para reparar el daño psicológico y el perjuicio moral que consideró sufrido por el reclamante de autos.-

Debe decirse además, que el fallo rechazó la pretensión incoada contra Organización Veraz SA por considerar que en razón de su actividad -que se limita al suministro de datos crediticios y financieros obtenidos de diversas fuentes de información-, y por haber cumplido con premura la orden de exclusión del actor de su base de datos (respecto de la deuda con el ex-Banco Velox), no () tiene responsabilidad por los perjuicios que dan lugar al reclamo promovido.-

II. Que dicho pronunciamiento ha sido objeto de apelación por el actor (fs.596) y los codemandados BCRA (fs.581) y ABN AMRO BANK (fs.585), obrando sus respectivos agravios a fs.643/647, 648/665 y 639/642, respectivamente, cuyos traslados fueron a su vez contestados a fs.680/684 y 685/686 (respecto del recurso del accionante), mientras que éste hizo lo propio a fs.667/673 y a fs.674/679 (respecto de los recursos presentados en representación del Nuevo Banco Industrial de Azul SA -administrador del fideicomiso Revel- y del BCRA, en este orden).-

Median asimismo los recursos interpuestos a fs.582, 598, 605, 607, 617 y 621 contra las regulaciones de honorarios practicadas en la sentencia y a fs.601 y 613.-

III. Que el actor de autos se agravia del rechazo de la pretensión dispuesta respecto de Organización Veraz SA, por cuanto según su opinión y lo que resulta de la prueba producida -cuyos elementos relevantes enuncia-, no dio debido cumplimiento a la orden judicial en orden a su exclusión de la base de datos de deudores, por lo que omitió obrar con el cuidado, diligencia y previsión que le es exigible.-

Sostiene que es responsable en función de la naturaleza y caracterí­sticas de su actividad al haber efectuado un procesamiento indebido de los datos y vigencia de la deuda, vulnerándose el estándar establecido por el art. 902 C. Civil.-

Quéjase también de que en el fallo se hubiera dispuesto que la condena y las costas deban ser abonadas por cada condenada en un 50% en razón de la solidaridad que debe existir entre ambas.-

IV. Que el Banco Central de la República Argentina cuestiona que el decisorio le hubiera imputado responsabilidad por la permanencia del actor en la base de datos de deudores, en tanto ha mediado un inadecuado tratamiento de la defensa opuesta por su parte, ya que se ha omitido considerar la naturaleza de la actividad, deberes e incumbencias a su cargo de los que resulta que no existe obligación alguna de realizar actos respecto de las entidades financieras que operan como fuente de los datos archivados en los registros pertinentes.-

Afirma que no existe relación causal entre el perjuicio por el que se reclama y la actividad de su parte, que es ajena a los ví­nculos particulares entre el actor y el ex Banco Velox, de modo que los eventuales daños que pudiere haber ocasionado la incorrecta inclusión del demandante deben ser asumidos por el autor de la maniobra delictiva de usurpación de identidad, o en su caso, por la entidad informante de su condición de deudor, no existiendo fuente de responsabilidad (licita o ilí­cita) en la que pueda sustentarse la condena que se le impone, cuestionando la imputación que se le formula.-

Objeta finalmente que se hubiera otorgado tratamiento autónomo al daño psicológico y al moral, afirmando que no han quedado acreditado los extremos fácticos que justifiquen su reparación, agregando que el perjuicio psicológico no es permanente ni debe ser resarcido con independencia del detrimento de orden espiritual, y cuestiona el monto de la condena por elevada.-

V. Que a su turno, el Nuevo Banco Industrial de Azul SA -como administrador del Fideicomiso Revel-, se queja de que la Sra. Juez "a quo" no hubiera dado tratamiento a la defensa de falta de legitimación pasiva opuesta por su parte, y postula la revocación de la condena dictada a su respecto con sustento en que el Fideicomiso Revel ni sus administradores son continuadores del ex-Banco Velox, y que su parte tiene un dominio imperfecto (fiduciario) sobre un patrimonio de afectación que no es sujeto de derecho, pero que en definitiva constituye un patrimonio separado del fiduciario (administrador), el cual no debe responder a titulo personal, sino con los bienes fideicomitidos.-

En otro orden, expone que hubo recibido del ex Banco Velox información del registro de la deuda del aquí­ actor como un crédito existente y exigible, sin contar con datos sobre el origen de la misma, motivo por el cual debió informarlo al BCRA a su requerimiento (se encontraba asentada en un listado global), y que por otra parte no tuvo conocimiento de la maniobra delictiva que perjudicó al reclamante ni de la sentencia penal, hasta tanto le fuera informada tal circunstancia.-

Critica finalmente la admisión de las partidas indemnizatorias, con el sólo sustento en la inclusión en la base de datos, cuando en realidad no existen pruebas que justifiquen el perjuicio invocado.-

VI. Que en razón de la naturaleza y fundamentos del reclamo indemnizatorio, del pronunciamiento apelado, y en particular, de los términos y alcances de los agravios formulados, a los fines de dar tratamiento al aspecto central de la controversia -concerniente a la determinación de la responsabilidad de las codemandadas en la figuración del aquí­ accionante en la base de datos de la Organización Veraz SA como deudor- corresponde dejar debidamente establecidos los extremos de hecho relevantes de la cuestión.-

Para ello comienzo por destacar que tal como resulta de la prueba producida, el aquí­ accionante resultó ví­ctima de una maniobra delictiva de uso de documento público apócrifo destinado a acreditar la identidad de personas, en cuyo marco se fraguó la toma de un crédito en el entonces Banco Velox, todo lo cual fue así­ declarado por sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal N° 4, el cual ordenó al Banco Central de la República Argentina que eliminase al actor de autos de la nómina de deudores por la deuda originada en el uso de una tarjeta de crédito emitida por el Banco Velox, debiendo comunicar dicha exclusión al Banco Velox y a las empresas Veraz y Fidelitas (v. certificado de fs. 502/503).-

Con fecha 23.6.03, el BCRA informa al Tribunal Oral Federal N° 4 datos de orden general respecto de la difusión de información por ví­a de la "Central de Deudores del sistema financiero", y formula aclaraciones respecto los alcances de la información distribuida y su recepción por parte de las empresas dedicadas al seguimiento de riesgos crediticios, haciendo saber que en orden a la cesación de la difusión de datos históricos de la ví­ctima del ilí­cito, corresponde efectuar las comunicaciones a los correspondientes destinatarios en forma directa (v. fs.7).-

A su vez, el 29.8.03 Organización Veraz informó a dicho Tribunal que habí­a tomado nota respecto de lo comunicado (se presupone, respecto de la cuestión vinculada al aquí­ actor;; v. fs. 12); no obstante lo cual, y con posterioridad en la información emitida al 28.11.05, comunica la existencia de la deuda del aquí­ actor, ya con Fideicomiso Revel (v. fs. 13/ 14).-

Debe tenerse presente que el regreso del actor a la base de datos de deudores con fundamento en el crédito con el Fideicomiso Revel (resultante de la afectación de activos del ex-Banco Velox), proviene del requerimiento de información dirigido por la autoridad rectora al fiduciario (entonces ABN AMRO BANK) respecto de los créditos integrantes del fideicomiso en cuestión, siendo informado por éste -en enero de 2004- de la existencia de un saldo deudor de $ 684,41 a nombre de Daniel Monaldo, incluido en un registro general proveniente del ex Banco Velox el cual no contení­a ningún otro dato (v. pericia contable a fs.457 e informe de fs.490/491, no impugnado por las partes).-

Y así­ resultó que ante esta información, el aquí­ actor fue nuevamente incluido en la base de datos de deudores del sistema financiero, en situación "5", quedando así­ registrado (v. Consulta de fs.498, vigente al mes de septiembre de 2005).-

Cabe añadir que al tomar conocimiento de la situación descripta precedentemente (en el mes de octubre de 2005, según denuncia en el escrito de inicio), en noviembre de 2005 el accionante de autos dirigió diversas comunicaciones a los sujetos involucrados en la cuestión (fs.24, 25 y 32), solicitando la rectificación de la calificación originada en el crédito de Revel, frente a lo cual el BCRA tomó razón de ello y comunicó tal circunstancia (fs.507/508) al administrador del mencionado fideicomiso (bien que haciéndolo en forma errónea en una primera instancia; v. fs.505/506); y a su vez el fiduciario informó al actor que tomaba razón de lo informado, ajustándose su situación y la información correspondiente (fs.20), quedando en definitiva concretada la exclusión del crédito del ex-Banco Velox respecto del aquí­ reclamante, para el mes de diciembre de 20O5 (v. fs.34).-

Y en tales condiciones, resulta prudente concluir que la deficiencia detectada concerniente a la injustificada nueva inclusión del actor como deudor en situación de incumplimiento ("5") en la base de datos del BCRA y a través de éste, en los registros de Organización Veraz, cuanto menos a partir de enero de 2004 y prolongada hasta el mes de diciembre del año 2005, se debió a la ya mencionada información suministrada por el entonces fiduciario del fondo constituido por activos (fideicomiso) del ex-Banco Velox, emitida a requerimiento del BCRA, sobre la base del registro general de créditos con que contaba dicho fiduciario.-

VII Que en función de ello y a los fines de la determinación de la responsabilidad de los codemandados (lo que asimismo implicará el tratamiento integral de los agravios de las partes), corresponde en primer término dejar establecido que si bien fue el fiduciario de los activos del ex-Banco Velox quien generó la irregularidad acontecida a la que se hiciera referencia en el Considerando precedente, y que tanto el Banco Central de la República Argentina (como entidad que elabora la Central de deudores del sistema financiero a partir de información que ingresa al citado régimen), así­ como Organización Veraz SA (en tanto administrador del banco de datos a su cargo), si bien debí­an implementar las medidas necesarias para corregir las informaciones de las que habí­an tomado conocimiento con anterioridad -pues el registro público de datos debe reflejar fielmente la real situación de quienes en ellos se encuentran (conf. esta Cámara. Sala I, causa n° 46.630/03 del 15.3.05; í­dem, Sala V, causa del 27.4.05,pub. La Ley, t. 2005-D, pág. 790)-, mal podí­an asociar los datos emitidos por el fiduciario en enero de 2004, con la información emitida en el año 2003 por el Tribunal Oral Federal N° 4 a los efectos de comprobar que se trataba de la misma operación resultante de una usurpación de identidad, respecto del mismo crédito y del mismo supuesto deudor, en tanto carecí­an de los elementos básicos para ello, no existiendo por lo demás, obligación de base normativa que impusiera efectuar tales comprobaciones.-

En este orden se debe destacar que la profesionalidad del banquero o de la entidad que él representa, si bien obliga a un afinamiento del concepto de causalidad que le es imputable (criterio de los arts. 902 y 909 del Código Civil), ello en modo alguno puede importar una objetivación de responsabilidades, pues en definitiva impone medir -en el caso concreto- la reprochabilidad subjetiva de manera acorde con los elementos, recursos, capacidades y obligaciones legales que tienen las entidades involucradas, singularmente contrastados con las del particular, bien que debidamente ponderadas a la luz de las circunstancias del caso (conf. Saux, E.O., "Responsabilidad de las entidades financieras", en la obra "Responsabilidad por daños en el tercer milenio", hecha en homenaje al Profesor Atilio Alterini 1997, Abeledo- Perrot, pág.1756).-

Se ha dicho con razón, en tal sentido, que la responsabilidad del banco ante tales casos deberá ser medida "con un patrón de severidad por estar sujeto al deber profesional de obrar con prudencia y pleno conocimiento (art. 902 del Cód. Civil), y se extenderá a los daños e intereses que resultaran al demandante por dolo inexcusable o culpa (art. 506, 507 y 512 del Código Civil)".-

Desde esta perspectiva y tomando razón de los extremos de hecho y particulares circunstancias que singularizan el caso (resultantes de la reseña efectuada en el Considerando precedente), parece claro por un lado, que no ha mediado error por parte del fiduciario que dio cuenta de la existencia de un crédito en los términos y con los datos contenidos en los registros a su disposición, los que a su vez provienen de los activos del ex-Banco Velox e integrantes del patrimonio fideicomitido (afectado en el marco de las previsiones contenidas en el art. 35 bis de la ley 21.526), a cuyo respecto rigen los preceptos contenidos en los arts. 11, 14 y 16 de la ley 24.441 en orden a los efectos de la constitución de la propiedad fiduciaria, la separación existente entre los bienes fideicomitidos y el patrimonio del fiduciario, así­ como a la falta de responsabilidad de éste para responder con sus bienes por obligaciones derivadas del fideicomiso.-

En tales condiciones, no se verifica respecto del patrimonio fiduciario -por ví­a de la actuación de su representante (fiduciario; arts. 5 a 7 ley cit.)- la existencia de un deber especí­fico de efectuar otras averiguaciones o indagaciones respecto de activos singulares integrantes del patrimonio afectado, en tanto no tuvo conocimiento de la particular situación configurada respecto del deudor registrado (ni tampoco del carácter apócrifo de los documentos en base a los cuales se constituyó la deuda), ya que de ello tomó razón el ex-Banco Velox, del cual como se ha visto no es sucesor, sino un gestor o administrador de una porción de su activo integrante del fideicomiso (en el caso Fideicomiso Financiero Revel), en función de la afectación dispuesta por la autoridad de aplicación en el marco del art. 35 bis ya citado.-

Y por cierto, ello tampoco puede -por análogas razones- ser computado como una negligencia grave aún analizando su proceder desde la perspectiva de la exigencia de actuación prudente y del debido conocimiento de su actividad profesional -arts. 512, 902 y 909 Cód. Civil-, que ciertamente comportan un estándar de responsabilidad agravada (conf. CNCCFED, Sala 3, Causa 5480/01 del 28.4.05); todo lo cual determina el acogimiento de los agravios planteados por el representante del fiduciario del Fideicomiso Financiero Revel.-

Análogas valoraciones corresponde efectuar respecto del Banco Central de la República Argentina y de Organización Veraz.-

En efecto, respecto de la entidad rectora ha de señalarse que en tanto se limita a la colección y agrupación de la información que remiten las entidades del sistema, resulta claro que la responsabilidad por los datos que allí­ se vuelquen es de las entidades que los suministran en cuanto a su veracidad (Comunicación "A" 2389); por manera que como se ha visto, dado que se limitó a volcar en su base (Central de Deudores del Sistema Financiero) la información suministrada en su momento por el fiduciario del Fideicomiso Revel, sin posibilidad -en razón del contenido de los datos (nombre del deudor y monto del crédito)- ni deber normativo de confrontar o cruzar aquéllos con los aportados por la comunicación efectuada por el Tribunal Oral Federal N° 4, no se advierte la existencia de conducta susceptible de reproche en el ámbito de la responsabilidad que se le atribuye, lo que torna atendibles las quejas vertidas por la entidad rectora.-

Y en cuanto a Organización Veraz, debe quedar eximida de toda responsabilidad por la inclusión del aquí­ actor a partir del año 2004 como deudor del fideicomiso Revel (en situación "5"), pues en razón del origen de los datos que recoge, y la ausencia de deber de verificación de la existencia y legitimidad de la deuda que se le informa, no se advierte que en el caso aquí­ analizado hubiere incurrido en conducta u omisión susceptible de reproche, dado que como consecuencia de la información suministrada por el fiduciario al BCRA y el asiento efectuado por éste, no tuvo a su alcance (aún obrando con el debido cuidado y diligencia que le es exigible en razón de su profesionalidad) la posibilidad ni el deber de obrar de un modo distinto.-

Todo lo cual también justifica -a mi juicio- la admisión de las quejas articuladas por el BCRA, y a la vez es determinante del rechazo de la apelación de la parte actora, en cuanto al rechazo de la pretensión dispuesta en la anterior sentencia, respecto de la acción incoada contra Organización Veraz SA.-

En mérito de los fundamentos que anteceden, propongo al acuerdo la revocación de la sentencia en cuanto entendió configurada la responsabilidad del Banco Central de la República Argentina y de ABN AMRO BANK (como fiduciario del Fideicomiso Financiero Revel) por la inclusión del aquí­ actor como deudor por un crédito de titularidad de dicho fideicomiso, rechazándose la pretensión articulada contra aquéllos, y confirmarla en cuanto desestimo la pretensión articulada contra Organización Veraz SA; y en función de las particulares circunstancias configuradas, habida cuenta que el actor pudo haberse creí­do razonablemente con derecho a reclamar como lo hizo, también postulo que las costas de ambas instancias sean distribuidas en el orden causado, corriendo las comunes en partes iguales entre los litigantes de autos (art.68, 2 da. parte, CPCC).-

Los Dres. Jorge Esteban Argento y Carlos Manuel Grecco adhieren al voto precedente.-

En virtud del resultado que informa el acuerdo que antecede SE RESUELVE: I. Admitir los agravios de las codemandadas BCRA y Nuevo Banco Industrial de Azul SA y rechazar la apelación de la parte actora. II. En consecuencia, se revoca la sentencia de fs.577/580 y se rechaza la demanda promovida contra el Banco Central de la República Argentina y contra ABN AMRO BANK (como fiduciario del Fideicomiso Financiero Revel), confirmándose el pronunciamiento en cuanto desestimó la demanda promovida contra Organización Veraz SA; con costas de ambas instancias en el orden causado, debiendo ser soportadas las comunes por los litigantes de autos, en partes iguales.-

Conociendo de los recursos de apelación interpuestos contra las determinaciones de honorarios profesionales, corresponde atender al mérito, calidad y eficacia de las respectivas tareas desarrolladas, las etapas cumplidas asi como el valor económico involucrado en el proceso (a cuyo efecto y al sólo fin arancelario se torna como pauta el monto por el cual habrí­a razonablemente progresado el reclamo, de haberse admitido la demanda) y su resultado, se confirman los honorarios regulados (en la sentencia y en la providencia de fs. 601) a la dirección letrada de la parte actora (arts. 6, 7, 9, 11, 19, 37 y 38 del Arancel);; a quien por las tareas cumplidas en la Alzada se le fija la suma de .... PESOS ($ ...).-

Regulados que se encuentren los emolumentos correspondientes a la asistencia profesional de las codemandadas ABN AMRO BANK y Organización Veraz SA por su actuación en primera instancia, se fijarán los correspondientes a la Alzada.-

Atendiendo a pautas análogas, los puntos sobre los que debieran expedirse, el mérito, calidad y extensión de su labor e influencia que sus respectivos dictámenes proyectara en la solución definitiva del pleito, se confirman los honorarios regulados en la sentencia y a fs. 613, a favor de los peritos, médico y contador, respectivamente.-

Regí­strese, notifí­quese y devuélvase.//-

Fdo.: Dr. Jorge Esteban Argento – Dr. Carlos Manuel Grecco – Dr. Sergio Gustavo Fernández